¡Estambul en 24 horas!

Actualizado: 28 nov 2019

Bizancio, Constantinopla y ahora Estambul. Una ciudad que ha sido la capital de diversas civilizaciones, donde el comercio, la cultura, la religión y tradiciones ancestrales han convivido durante muchos siglos. Un lugar que no es ni oriente ni occidente. Todo esto y más es Estambul, y esta guía de Estambul pretende acercarte a esta bonita ciudad.


Tengo una amiga que dice que Estambul es una ciudad para ir una vez al año, y creo que está en lo correcto. Yo he estado dos veces, y os puedo asegurar que es una de mis ciudades favoritas.


Es la ciudad más poblada de Turquía, con más de 15 millones de habitantes, y la ciudad transcontinental más grande del mundo. Esto quiere decir que la ciudad se extiende sobre dos continentes, Europa y Asia. Es la capital económica, cultural e histórica de Turquía.


El motivo principal por el que quería adentraros en Estambul es por el simple hecho de que es un HUB de viaje magnífico. Me explico: dada su maravillosa situación, Estambul goza de ser la puerta de entrada de Europa a Asia y viceversa, así que, si viajáis alguna vez a Asia o Oriente Medio y escogéis Turkish Airlines que, casualmente, es la aerolínea con más destinos del mundo, parar en Estambul debería ser casi obligatorio.



 

¿Cómo llegar?


Excepto que estéis haciendo un crucero por las Islas Griegas o realizando un tour por Turquía, la forma más común de llegar a Estambul es en avión.


La línea aérea más importante de Turquía es Turkish Airlines (THY). Transportó a más de 69 millones de pasajeros en 2018. Es también considerada una de las quince mejores aerolíneas del mundo y su nuevo aeropuerto, el aeropuerto de Estambul, fue consagrado el pasado septiembre de 2019 como el aeropuerto más moderno y grande del mundo.


Desde España, Barcelona tiene dos vuelos a Estambul al día con Turkish Airlines y con la aerolínea de low-cost por excelencia turca, Pegasus (poco recomendable). Desde Madrid hay 17 vuelos a Estambul a la semana, 3 más que desde Barcelona, puesto que la aerolínea Air Europa vuela determinados días de la semana al antiguo aeropuerto de la ciudad.


Cabe recalcar que las aerolíneas low-cost no suelen aterrizar en el nuevo aeropuerto de Estambul, si no que lo hacen en el Sabiha Göckçen, el segundo aeropuerto de la ciudad, mucho más pequeño y ubicado en la parte asiática, a 52km del núcleo de la urbe. Pegasus Airlines y Air Europa, entre otras aerolíneas, en su mayoría, low-cost, aterrizan aquí.


El Aeropuerto Sabiha Gökçen comenzó a construirse para descongestionar el antiguo aeropuerto de Atatürk, ahora cerrado. Actualmente es utilizado por más de 29 millones de pasajeros anuales.


Los 50 kilómetros que hay que recorrer para llegar desde Sabiha Gökçen al centro se hacen muy pesados. Además, el aeropuerto tampoco destaca por tener buenas conexiones de transporte público.


Hay cinco rutas de autobús que parten desde el aeropuerto, lamentablemente, 4 de ellas llegan hasta la parte asiática y sólo una hasta la parte europea, aunque finaliza 8 kilómetros al norte de Sultanhamet. Esta línea (línea E3) se detiene en la estación de metro de Levent, desde donde se puede llegar a Taksim en 4 paradas.


La línea E3 parte del aeropuerto aproximadamente cada hora entre las 7:00 y las 2:30 horas.


El precio de un taxi desde el aeropuerto Sabiha Göckçen y el centro de Estambul puede llegar a los 40-45€. Así mismo, la empresa Havas ofrece un servicio de autobuses que comunican Sabiha Gökçen con la plaza Taksim cada 30 minutos. El tiempo de trayecto es de aproximadamente una hora y el precio es de 13 liras por persona y trayecto (6€).


Sobre el nuevo aeropuerto, dado a que está todavía en desarrollo, no hay línea de metro (está prevista que la M11 llegue al nuevo aeropuerto a partir de finales de 2022), ni red ferroviaria alguna. Lo más rápido y sensato es contratar un taxi o gestionar un servicio de recogida con el hotel en el que estéis alojados. Los taxis pueden llegar a cobrar hasta 30€ para llegar al centro de la ciudad, que está ubicado a unos 35km más o menos.



Nuevo aeropuerto


 

¿Qué ver?


Además de descubrir sus mezquitas, conocer sus museos y disfrutar de sus baños turcos, Estambul tiene muchos lugares sorprendentes para ver. En este apartado encontrarás tanto las atracciones turísticas más famosas como otros lugares menos conocidos de esta ciudad maravillosa.


1. La Mezquita Azul


La Mezquita Azul es la mezquita más importante de Estambul. Su nombre en turco es Sultanahmed Camii, Mezquita del Sultán Ahmed, ya que fue construida por el Sultán Ahmed I entre 1609 y 1616. Fue inaugurada en el año 1617 durante el mandato de Mustafá I.


Aunque a simple vista parece tener unas dimensiones similares a Santa Sofía, viendo las medidas reales vemos que es aproximadamente la mitad. La cúpula central tiene 23 metros de diámetro y 43 metros de altura.


La Mezquita Azul cuenta con seis minaretes lo que, en el momento de su construcción, provocó mucha polémica, ya que la Meca también tenía seis. Posteriormente y para apaciguar a los fieles, en la Meca se construyó un séptimo minarete para marcar la diferencia.


Al entrar en la Mezquita Azul se entiende el porqué de su nombre: hay más de 20.000 azulejos de color azul que adornan la cúpula y la parte superior de la mezquita. Todos los azulejos fueron llevados de la ciudad de Iznik (Nicea).


La iluminación de la mezquita proviene de sus más de 200 vidrieras y de las lámparas de araña que cuelgan del techo.


Consejo: Para entrar en la Mezquita Azul, al igual que en el resto de las mezquitas de la ciudad, deberéis llevar la ropa apropiada y descalzaros antes de entrar. Las mujeres deben llevar los hombros y el pelo tapado. Si no tenéis nada para taparos, en la entrada os dejarán todo lo que necesitéis para entrar.


Durante las horas de culto la mezquita está cerrada al turismo.


¿Cómo llegar?


La Mezquita está ubicada en la plaza Sultanahmet. Se puede llegar fácilmente en tranvía, bajándonos en la estación de Sultanahmet, línea T1.


Horario y Precio


Horario: Todos los días: de 08:30 a 11:30, de 13.00 a 14:30 y de 15:30 a 16:45 horas.

Precio: Entrada gratuita.



Mezquita Azul

2. Santa Sofía


Santa Sofía o, como la llaman los turcos, Ayasofya, es el símbolo de Estambul. Fue construida durante el mandato de Justiniano entre los años 532 y 537 y es una de las obras maestras del arte bizantino.


Entre 1204 y 1261, Santa Sofía fue la iglesia del Papa. En 1453 fue tomada por el Imperio Otomano y convertida en mezquita. Los otomanos dotaron a la iglesia de cuatro minaretes, una escuela teológica y un comedor público. En 1935, Atatürk transformó el templo en un museo.


Situada en el punto más alto de Estambul, Santa Sofía define la panorámica de la ciudad. Sus cuatro minaretes y su cúpula de más de 30 metros de diámetro son la imagen más característica de la metrópolis turca.


El interior de Santa Sofía es sobrecogedor: las dimensiones de la sala principal (70 por 74 metros), la iluminación difusa, los enormes medallones decorativos y las columnas monolíticas te dejarán con la boca abierta.


En la segunda planta de la basílica se pueden encontrar diversos mosaicos de gran interés histórico. El mosaico más destacado muestra al emperador Constantino y a la emperatriz Zoe adorando a Cristo.


Además de mosaicos, en la segunda planta también se encuentra la tumba de Enrique Dándolo, duque veneciano que murió en Constantinopla en 1205.


Consejo: Además de tratar de llegar cuanto antes (se forman grandes colas para entrar), no os perdáis las vistas de la Mezquita Azul desde las ventanas de la segunda planta.


¿Cómo llegar?


Es una visita idónea para realizar en conjunto con la Mezquita Azul, dada su localización casi idéntica. Para llegar a Santa Sofía, situada detrás de la Mezquita Azul, tan solo deberemos seguir las mismas directrices que para ir a la Mezquita Azul. Una vez allí, las indicaciones urbanas nos llevarán hasta la entrada de Santa Sofía.


¿Horario y Precio?


Horario: Desde noviembre hasta marzo de 9:00 a 17:00 horas. Desde abril hasta octubre de 09:00 a 19:00 horas.


Precio: Entrada general: 60 liras. Menores de 8 años entrada gratuita.



Interior de Santa Sofía

3. Palacio Topkapi


El Palacio Topkapi es el mejor reflejo de la época imperial en Estambul y simboliza el poder que alcanzó Constantinopla como sede del Imperio Otomano.


Desde este palacio los sultanes gobernaron su imperio hasta mediados del siglo XIX.


La construcción del Palacio Topkapi comenzó poco tiempo después de que Mehmed II tomara Constantinopla. El palacio inicial fue inaugurado en 1465. Durante las décadas siguientes el palacio fue ampliado por los diferentes gobernantes. En 1856, el Sultán Abdulmecid decidió trasladar su residencia al Palacio Dolmabahçe, un palacio de corte occidental.


En sus 700.000 metros cuadrados, el Palacio Topkapi cuenta con cuatro patios y múltiples edificios en su interior: sala de armas, cocina, establos reales, tesoro y muchos más.

En el mismo recinto (en el interior de sus murallas) se encuentra el Museo Arqueológico y otros edificios de interés.


De entre las múltiples partes que tiene el palacio, una de las más importantes es el Tesoro.

El Tesoro cuenta con algunos de los objetos más valiosos del mundo, como el diamante del cucharero (un diamante de 88 quilates que perteneció a Letizia Ramolino, madre de Napoleón) o el puñal topkapi (el arma más cara del mundo, construido en oro con esmeraldas incrustadas).


El Harén era el lugar donde residía el Sultán, su familia y un conjunto de entre 500 y 800 mujeres de alto nivel cultural adiestradas en ciertas habilidades. La Reina Madre era la máxima responsable del Harén.


Para acceder al Harén es necesario adquirir una entrada independiente.


Mi opinión personal: El Palacio Topkapi es una de las visitas obligadas de Estambul. Recomiendo ir pronto y visitar lo primero el Tesoro y el Harén, ya que son los lugares en los que más gente se agolpa al avanzar la mañana.


¿Cómo llegar?


El palacio se localiza en Eminönü, 34122 Cankurtaran. (Subiendo por detrás de Santa Sofía). Se puede llegar mediante el tranvía línea T1, bajando en la estación de Sultanahmet.


¿Horario y Precio?


Horario: De miércoles a lunes: de 9:00 a 17:00 horas (desde abril hasta octubre hasta las 19:00 horas). Los martes el palacio permanece cerrado al público.


Precio: Palacio, 60 liras. Harén, 35 liras.



Topkapi


4. Torre Gálata


La Torre Gálata (Galata Kulesi) es una de las torres más antiguas del mundo. Desde su parte más alta se obtiene una de las mejores vistas de Estambul.


La primera Torre Gálata fue construida en madera en el año 528 para servir como faro. En 1348 fue reconstruida por los genoveses con el nombre de Torre de Cristo.


Durante la conquista de Constantinopla en 1453, la torre fue ocupada por el Sultán Mehmet II.


Su altura, de tan sólo 61 metros, no es lo que más llama la atención de sus medidas. Lo que resulta sorprendente es el diámetro y la anchura de las paredes. El diámetro de la torre en la base es de 16,5 metros en el exterior y de 8,9 metros en el interior. Esta diferencia indica que los muros tienen una anchura de 3,7 metros en la base.


La anchura de los muros va disminuyendo según se va ascendiendo a la cima, llegando hasta los escasos 20 centímetros en la parte superior.


Mi opinión personal: Subiendo a la Torre Gálata tendréis las mejores vistas de Estambul. Si queréis llegar hasta ella haciendo un viaje histórico, podéis subir hasta sus cercanías tomando el funicular de Tünel desde el Puente de Gálata. Si queréis disfrutar de una noche especial, en la Torre Gálata se celebran cenas con espectáculo, barra libre y baile. El precio es de unos 65 euros.


¿Cómo llegar?


Se encuentra en Büyük Hendek Cd, Bereketzade. Se puede llegar fácilmente en transporte público usando el tranvía hasta Karaköy, línea T1. En ese punto, coger el funicular de Tünel.


¿Horario y Precio?


Horario: Todos los días de 9:00 a 20:00 horas.


Precio: 25 liras para adultos.



Torre Galata


5. Palacio de Dolmabahçe


El Palacio Dolmabahçe sustituyó al Palacio Topkapi como residencia de los sultanes desde 1856 hasta 1924, año en que se abolió el califato.


El estilo del palacio es una combinación de los estilos occidentales barroco, rococó y neoclásico mezclados con el estilo tradicional otomano. El Palacio Dolmabahçe fue construido entre los años 1843 y 1856 por orden del Sultán Abdülmecid. En su construcción intervinieron cuatro arquitectos del Departamento Real de Arquitectura del Imperio Otomano.


Con una fachada de más de 600 metros y una superficie de 15.000 metros cuadrados, el Palacio Dolmabahçe es el edificio más grande del país. Tiene 285 habitaciones, 43 salas, 68 lavabos y 6 baños turcos. En 1984 el palacio fue convertido en museo.


La visita tiene cuatro partes: Selamlik, Harén, Museo del Reloj y Pabellón de Cristal. Los partes más importantes son las dos primeras:


SELAMLIK


Esta parte, que alberga las dependencias administrativas y los salones oficiales, es la parte más llamativa de todo el palacio. Las partes más destacables son la Escalera de Cristal y el Salón del Trono. Esta última sala, por sus dimensiones (2000 metros cuadrados y 36 metros de altura) y elegancia (56 columnas y la lámpara de araña más grande del palacio), es totalmente abrumadora.


EL HARÉN


El Harén comprende las dependencias privadas del Sultán y su familia. Esta parte del palacio es menos interesante que la anterior y la visita dura menos tiempo.


Para visitar Selamlik y el Harén hay que hacerlo en grupo. Aunque las visitas guiadas son sólo en inglés y en turco, hay folletos en otros idiomas (incluido el castellano) para seguir las indicaciones.


Mi opinión personal: Si bien el Palacio Dolmabahçe tiene algunas salas que os dejarán con la boca abierta, su corte Occidental y la relativa lejanía le hacen perder puntos. Recomendamos visitarlo tan sólo si se dispone de tiempo de sobra, en una estancia de dos o tres días hay mejores cosas que ver. Es un palacio impresionante, con salas de la talla de Versailles, pero, personalmente creo que precisamente, en Estambul, uno no va a ver arte ni arquitectura europea.


Si decidís visitar el palacio hacedlo lo más pronto posible, según avanza la mañana y llega más gente, los grupos pueden ser extremadamente grandes y la visita se hace pesada.


¿Cómo llegar?


En transporte público: Tranvía hasta Kabataş, línea T1.

En taxi: Dolmabahçe Caddesi.


¿Horario y Precio?


Horario: De martes a domingo: de 9:00 a 16:00 horas (invierno hasta las 15:00). Lunes: cerrado.


Precio: Adultos: 60 liras. Harén: 20 liras.



Dolmabahçe

6. La Cisterna Basílica


La Cisterna Basílica, también conocida como "Palacio Sumergido", es una de las múltiples cisternas que hay en Estambul.


Las cisternas son depósitos que se construyeron para que la ciudad tuviera reservas de agua en caso de ser atacada. Otro nombre (bastante más atractivo) con el se conoce la cisterna es "Palacio Sumergido".


La Cisterna Basílica fue construida en tiempos de Justiniano I (527-565) para abastecer al Palacio Bizantino. El emplazamiento (al que debe su nombre) fue el subterráneo de una basílica de la que hoy no queda nada.


Para llenar la cisterna se recurría a los acueductos de Valente (aún existente) y de Adriano. Estos acueductos recibían el agua de los Bosques de Belgrado, a unos 20 kilómetros de Constantinopla.


La cisterna de Yerebatan (Yerebatan Sarnıcı, su nombre en turco) tiene unas dimensiones de 140 por 70 metros y se calcula que podía almacenar unos 100.000 m3 de agua.


La Basílica Cisterna tiene 336 columnas de 9 metros de altura. Los estilos de las columnas son muy variados, ya que fueron reutilizadas de antiguas estructuras y monumentos.


El paseo turístico se hace por unas pasarelas que van por encima del agua. Estas pasarelas fueron colocadas a finales del siglo XX, ya que anteriormente el paseo se hacía en barca.


Entre las 336 columnas de la basílica hay dos que tienen como base una cabeza de Medusa, el ser mitológico que convertía en piedra a quien mirara.


Hay diversas teorías sobre que significan esas grandes cabezas en el interior de la cisterna, aunque la teoría más aceptada es que se pusieron ahí por fines prácticos, para ser usadas como base de las columnas.


Mi opinión personal: La Basílica Cisterna es un remanso de tranquilidad en medio de la bulliciosa Estambul: su luz tenue, la música de fondo y el frescor que emana del agua la hacen una visita interesante. No obstante, si no te apasionan las piedras no te recomiendo ir. Es un lugar con una luz muy baja, por lo que hacer fotos es casi imposible, el suelo, muchas veces resbaladizo por el agua que se filtra por el techo puede jugar una mala pasada al descender por las escaleras. Lo único interesante es ver la fila de columnas enormes que sostienen la estructura, pero dentro del recinto no hay mucho más para ver que sea espectacular.


¿Cómo llegar?


En taxi: Yerebatan cd, 2. (Al oeste de Santa Sofía). Misma dirección en transporte público que para ir a la Mezquita Azul o a Santa Sofía.

¿Horario y Precio?


Horario: Todos los días de 9:00 a 17:30 horas.


Precio: Para los adultos, el precio es de 20 liras.




Cisterna Basílica


 

Im-pres-cin-di-ble


1. Visitar el Gran Bazar


El Gran Bazar de Estambul (Kapalıçarşı) es uno de los mercados más grandes y antiguos del mundo. Es uno de los mejores lugares de la ciudad para hacer compras de artesanía, joyas y ropa.


El área cubierta donde se encuentra el mercado tiene 45.000 metros cuadrados y en él trabajan unas 20.000 personas. El número de visitantes diarios oscila entre los 300.000 y los 500.000 dependiendo de la época.


El Gran Bazar de Estambul cuenta con más de 3.600 tiendas que se distribuyen en 64 calles. Para acceder al recinto hay 22 puertas.


Mi opinión personal: Visitar Estambul y no adentrarse en el Gran Bazar sería viajar a Marrakech y no recorrer su zoco. Sus miles de puestos de colores son un paseo que te llevará todo el tiempo que quieras dedicar, cientos de vendedores te estarán esperando con ansia negociadora. No les defraudes y regatea los precios.



Gran Bazar


2. Cruzar el Bósforo y contemplar el atardecer desde la parte asiática


Los cruceros que parten desde Estambul para navegar por el Bósforo zarpan del muelle de Eimonönü. Y conseguir los billetes se puede hacer allí mismo, en las oficinas de las distintas compañías. Incluso en vuestro hotel os los podrán conseguir sin demasiadas complicaciones, aunque tal vez con una pequeña comisión.


Así que una vez conseguido el billete, ya solo queda madrugar y salir de buena mañana a recorrer este estrecho. Un lugar que nos ofrecerá vistas realmente imponentes.


Si no queréis optar por ir en crucero, podéis usar los ferrys públicos que conectan las dos partes de la ciudad cada cinco minutos, desde la misma estación de cruceros, mucho más económicos (ridículamente económicos) y rápidos.


Durante la travesía, podremos observar las torres marítimas, los puentes y las mezquitas de ambas partes.


Al llegar a Uskudar, el barrio que nos encontramos al descender en la parte asiática, recomiendo recorrer toda la orilla hacia la derecha hasta el bar Uskudar Tekel Sahnesi, un bar de alfombras ubicadas en la orilla del canal que ofrece bebidas y algún snack para ver el atardecer.



Yo observando las vistas del Bósforo desde el crucero


¿Dónde comer?


Como no podría ser de otra forma en una cultura milenaria, algunos entendidos ponen la gastronomía turca al mismo nivel que la china o la francesa.

En Estambul hay varios tipos de locales donde comer:


- Puestos de comida rápida: En estos locales podréis comprar kebabs (en pan normal, durum o pita), lahmacun, pide (pizza turca) y otros productos que conocemos en España. Son una buena opción si no queréis perder tiempo a la hora de comer. Los precios son realmente económicos, entre 2 y 5 liras turcas.


- Autoservicios: Están situados en las zonas más turísticas. Si no queréis comer en un puesto de comida rápida y tenéis poco tiempo, estos locales son una buena opción.


- Meyhane: Son locales tradicionales en los que se sirve alcohol. Podrían definirse como tabernas y son un buen sitio para probar el Raki servido de la forma tradicional.


- Lokanta: Puede entenderse que son locales similares a los anteriores pero de mayor nivel.


- Restoran: Restaurantes como todos los conocemos. Lo habitual es que sean más caros.

Además de estos locales, si queréis "picar" entre horas, encontraréis cientos de puestos que venden mazorcas de maíz (a los turcos les fascinan) y helados. Los heladeros os sorprenderán en el manejo de eso que ellos llaman helado (la textura es bastante más gelatinosa que la de los helados italianos).


Durante mi primer viaje a Estambul, conocí a un chico italiano, Enes, de origen turco mientras hacía una excursión por el bósforo y con el que fui a comer a un restaurante que me recomendó él mismo, su familia es turca así que me guié por su instinto turco, fuimos al Gani Gani Sark Sofrasi, un restaurante muy típico y tradicional turco, con buenos precios y muy buena relación calidad-precio y ubicación. Situado cerca de la plaza Taksim, Gani Gani es una opción, a mi parecer, perfecta para tanto comer como cenar.



Mi plato en el Gani Gani


Otro restaurante al que fui por mi cuenta pero me recomendó Enes es el Enjoyer, situado en Sultanahmet, el restaurante cuenta con una gran calidad de alimentos y con camareros que hablan español. Los precios son parecidos al anterior restaurante, bastante correctos.



Mi plato en el Enjoyer



 


Consejos y Advertencias


El ambiente en Estambul es muy distendido y el turista tiene ciertos privilegios. Lo más importante que debéis saber es que a la hora de entrar en las mezquitas debéis vestir con ropa recatada: se deben llevar pantalones por debajo de la rodilla y los hombros cubiertos. Las mujeres además deberán ponerse un pañuelo en la cabeza.


La seguridad en Estambul es alta. Puedo afirmar sin duda que es una ciudad que está al nivel de cualquier capital europea en temas de seguridad para los turistas por lo que en ningún caso se debe dejar de visitar Estambul por miedo a sufrir algún percance.


En las dos veces que he visitado la ciudad, ambas solo, en ningún momento me he sentido en peligro, ni de día, ni de noche. La gente suele ser amable e intenta ayudar siempre, me adentré en el barrio ubicado en la zona asiática que es el más humilde, durante el atardecer y todo fue bien.


Conocí a dos chicas francesas que viajaban solas y me contaron que llevaban dos semanas en Estambul y que no habían tenido ningún percance aparte del, por desgracia, siempre presente y despreciable acoso callejero. Pero es algo que vivimos también a diario en nuestras ciudades.


Aunque el horario comercial en Estambul es de lunes a sábado de 9:00 a 18:00 horas, para compras comunes (pasteles, souvenires...) encontraréis tiendas con un horario mucho más amplio. El Gran Bazar y otros mercados abren hasta las 19:00 de lunes a sábado.



 

Espero que os haya gustado mi guía de 24h en Estambul. ¡Nos vemos próximamente con otra guía!


Martí







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